Vivimos en un mundo orientado a resultados. Lograr objetivos personales (perder peso, ir al gimnasio para ponernos fuertes, correr una maratón… ), sacar una nota en un examen, ser ascendido en el trabajo, subida salarial…. así podríamos enumerar los indicadores de éxito que habitualmente manejamos para sentirnos más o menos satisfechos con nuestro desempeño y lo que obtenemos a cambio.
En el mundo del deporte profesional, esto se multiplica. Escucho muchas veces: “el fútbol sólo entiende de resultados”. Y puede que sea cierto, no vengo yo aquí a proponer ningún cambio social sobre cómo se vive este deporte. Sería muy osado.
Vengo con este post a contar mi historia. Me permito en este pequeño espacio compartir mis vivencias, mi modo de ver la vida, de sentir mi trabajo, de estar en el mundo.
El #BetisDeportivo se juega la permanencia en un partido este próximo sábado. No depende de él mismo, deben perder dos de tres rivales con los que se disputa la categoría. Estadísticamente es complicado. Y aquí lanzo la gran pregunta: ¿Descender sería perder? El objetivo de resultados no estaría conseguido, es cierto.
Sin embargo, para mí, son unos absolutos ganadores. Ellos y el CT que los dirige. Aquí dejo algunos de mis argumentos:
- Ganar es no rendirse cuando tienes sólo 11 puntos en el mes de enero y te ves último en la tabla.
- Ganar es buscar la mejora cada día sin conformarte, física, táctica o mental.
- Ganar es mejorar las relaciones en el grupo, pulir los conflictos y convertirse en un equipo que lucha unido a pesar de la juventud, la inexperiencia, las diferencias y los malos resultados acumulados.
- Ganar es dejar el ego a un lado y actuar guiados por el bien común cuando todo se vuelve complejo.
- Ganar es correr en cada partido más que en el anterior, aún sabiendo -algunos- que posiblemente el año que viene no estarán en el equipo, aún pudiendo lesionarse … no escatimar esfuerzos en cada jornada
- Ganar es trabajar “como si” fuéramos a jugar play-off de ascenso, con la misma intensidad e ilusión.
- Ganar es ir a cada entrenamiento con todo, con todo lo que puedes dar ese día, sea tu 60 o tu 90.
- Ganar es apretar los dientes en la dificultad sin buscar excusas, buscando soluciones
- Ganar es seguir confiando hasta cuando parece imposible…
Quizás el equipo no logre mantener la categoría, pero, pase lo que pase, nos habrán enseñado a “perder” con la mochila llena. GRACIAS CHAVALES
